Benzema exige cobrar su último año para dejar el Al-Hilal y reaviva el conflicto en Arabia Saudí
El delantero francés, apartado por Simone Inzaghi, busca rescindir su contrato con el Al-Hilal, pero exige cobrar íntegro su último año de salario. El club estudia alternativas como Ollie Watkins mientras la liga saudí se niega a asumir el coste.
Un conflicto que va más allá del vestuario
Karim Benzema, Balón de Oro 2022 y figura histórica del Real Madrid, se encuentra en el centro de una polémica en Arabia Saudí. Tras apenas seis meses en el Al-Hilal, el delantero francés ha solicitado desvincularse del club antes de cumplir su contrato, que finaliza en junio de 2027. Sin embargo, su exigencia de cobrar el salario íntegro de ese último año ha complicado las negociaciones, reavivando un conflicto que podría prolongarse.
El desencuentro con el técnico Simone Inzaghi es el detonante. Benzema, que cumplirá 39 años en diciembre, fue sustituido en el minuto 70 del primer partido de la temporada —una victoria por 4-2 sobre el Al-Faisaly— con gestos de clara disconformidad. Fuentes como Sky Sport señalan que el italiano no cuenta con él, lo que ha acelerado su deseo de marcharse. No obstante, el Al-Hilal y la Saudi Pro League, que asume parte de su salario, se resisten a asumir el coste económico de su salida.
La batalla económica: ¿quién asume la rescisión?
El núcleo del problema radica en la cláusula que Benzema exige activar. Según informaciones de El Desmarque y AS, el jugador habría solicitado cobrar los emolumentos correspondientes a la temporada 2026/27 para aceptar una rescisión amistosa. Una petición que choca con los intereses del club y de la liga saudí, que ya afrontan un gasto elevado en su fichaje tras su polémico traspaso desde el Al-Ittihad en febrero.
El Al-Hilal, por su parte, no se queda de brazos cruzados. El club ha puesto en marcha un plan alternativo con nombres como Ollie Watkins (Aston Villa) en la agenda. El delantero inglés, valorado en alrededor de 25 millones de euros según Transfermarkt, sería una opción, aunque su fichaje dependería de un acuerdo con el Villa, donde Unai Emery tampoco parece contar con él tras su exclusión en la reciente Supercopa de Europa.
Benzema, entre Europa y el ocaso en Arabia
La situación de Benzema abre dos escenarios distintos. Por un lado, su posible regreso al fútbol europeo, donde su experiencia y calidad siguen siendo un activo. Equipos de LaLiga, como el Getafe o el Villarreal, han sido mencionados en los últimos meses como destinos plausibles para un jugador que, pese a su edad, mantiene un nivel competitivo: 25 goles y 5 asistencias la pasada temporada, aunque la mitad los logró con el Al-Ittihad.
Por otro, el riesgo de quedarse en un limbo contractual. Si el Al-Hilal y la liga saudí no ceden a sus exigencias, Benzema podría verse obligado a cumplir su contrato hasta 2027, una perspectiva poco atractiva para un jugador que aspira a seguir compitiendo al máximo nivel. Su gesto de protesta en el partido contra el Al-Faisaly —sustituido con enfado— refuerza la idea de que su paciencia se agota.
Contexto: el fútbol saudí en transición
El caso Benzema no es aislado. La Saudi Pro League vive una fase de ajuste tras la fiebre de fichajes de estrellas europeas en declive. Jugadores como Cristiano Ronaldo, Neymar o Kanté llegaron al país con contratos millonarios, pero la liga busca ahora un equilibrio entre espectáculo y sostenibilidad. La negativa a asumir el coste de la rescisión de Benzema refleja esa nueva realidad: los clubes saudíes ya no están dispuestos a pagar por jugadores que no encajan en sus proyectos técnicos.
Simone Inzaghi, llegado al banquillo del Al-Hilal este verano, representa ese cambio de rumbo. El italiano, conocido por su exigencia táctica, prioriza un juego colectivo en el que Benzema, más individualista, no parece tener cabida. La tensión entre ambos es palpable, y el club ha optado por no forzar una convivencia que podría dañar su imagen.
¿Qué pasará con Benzema?
De momento, el futuro del francés sigue en el aire. Las partes implicadas —jugador, club y liga— mantienen posturas difíciles de conciliar, y la mediación parece lejana. Mientras tanto, Benzema sigue entrenando con el equipo, aunque su papel en el campo es cada vez más testimonial.
Su situación recuerda a la de otros veteranos que buscaron un último gran contrato en ligas emergentes, solo para descubrir que el ocaso puede llegar antes de lo esperado. Si finalmente logra su objetivo, Benzema podría convertirse en agente libre en las próximas semanas, abriendo un abanico de posibilidades en Europa. Si no, el Al-Hilal podría verse obligado a buscar una salida menos costosa, incluso a riesgo de dañar su relación con una de las figuras más mediáticas del fútbol mundial.
Lo único claro es que el conflicto está lejos de resolverse.
Fuentes